lunes, 29 de diciembre de 2008

INEM

Hoy he vuelto al Inem. No he podido dormir a pierna suelta porque sabía que hoy tenía algo importante que hacer. A simple vista un puro trámite, un proceso burocrático sencillo pero que encierra muchas más cosas. Por más que intento jugar con la lingüística y pensar que tras un despido se abre una nueva etapa, un despido es un despido y lleva intrínseco el sentido del fracaso. Así me siento un poco y me rebelo por enterrar esa idea en la parte más oscura y remota de mi cerebro para que un despido recupere las connotaciones más positivas, el sentido de cambio, la oportunidad de aprendizaje, el reto, la ilusión... recomunica.
Nada puede dejarte indiferente ante esas colas de gente que pasan de ventanilla en ventanilla para cubrir el expediente. Jóvenes y viejos,todos llevan en la mirada el rostro de la desilusión, del fracaso, del miedo al futuro y de lo tedioso de sentarse ante un funcionario altivo que se limita a hacer su trabajo sin contemplaciones. Hay quienes pierden los nervios, los que se cuelan y no respetan las normas, el segurata malhumorado... panchitas con sus bebés sin pudor a la hora de dar el pecho a sus hijos... Gente de todo tipo pero con algo en común, la pérdida de un trabajo, un derecho y un deber.
Así que ahora pido paciencia a todos los que me quieren, que me ayuden a estar activa y optimista, que no deje que las adversidades puedan conmigo y que sepa ver más allá del horizonte que diviso. Ojalá esta situación dure poco y dentro de unas semanas pueda estar orgullosa de haber dado un paso adelante y haber salido fortalecida. Voy a hacer un esfuerzo por aplicarme el cuento que tantas veces he comentado con amigas, por asimilar la teoría y ponerla en práctica. Porque al fin y al cabo buscar trabajo es un trabajo.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Mi empresa


Positividad. Hay que ser optimista y saber capear el temporal con la mejor cara posible.
Echo pestes de algunas experiencias en mi trayectoria profesional pero, si dejo a un lado las rabietas, me doy cuenta de que tengo suerte porque he sabido encontrar mi camino. Por eso ahora quiero encarar 2009 con optimismo, seriedad y mucho trabajo.
Es cierto que en mi empresa me han timado, han jugado conmigo, han incumplido su palabra y compromisos, me han dejado de pagar lo que me corresponde.... y un largo etcétera. Me he llevado disgustos, he llorado de rabia, me he reido con sarcasmo, he toreado a clientes insoportables y a socios estúpidos e ineptos con otros valores. He estudiado mi discurso, lo he escrito en papel antes de soltar sapos y culebras por mi boca... con la esperanza de que así entraran en razón... Pero no ha habido manera.
Así que 2009 va a ser el año de las ilusiones y de los intentos, por crear algo propio, sin demasiadas pretensiones pero desde luego bien hecho, con pulcritud, compromiso, rigor e ilusión. Se llama recomunica, no sé si tiene mucho o poco gancho, pero me sirve para empezar...

jueves, 4 de diciembre de 2008

Cuidadoras

Joana, Samira, Claudia, Lidia, María, Charo, Cecilia, Erika... Ani.... una lista interminable de personas a las que he dejado lo que más quiero, mis hijos, y, desde un punto de vista material, mi casa. Es como si de repente echara la vista atrás e intentara hacer repaso de todos los fichajes que han pasado por mi vida, muchos pululan en la memoria como entes o fantasmas que jamás se descubren; otros, dejaron tal huella que permanecen en mi memoria como un rotulador indeleble... Pues en tema de cuidadoras me pasa lo mismo. He sufrido, he llorado, he valorado, he intentado cuidar y hacer la vida más agradable a la gente que he tenido a mi alrededor, pero me han dado palos por todas partes. Así que ahora he llegado a un punto en el que no sé qué pensar.