Poco se puede decir cuando el cáncer avanza con paso firme, sin tregua.
No hay consuelo, ni esperanza, sólo impotencia y rebeldía. Te duermes con la preocupación dándote vueltas en la cabeza y, por momentos, lo aparcas en tu mente queriendo creer que no es posible, que es un error, que han cambiado el informe médico, que estas cosas pasan. Pero es imposible. La realidad machaca tu sueño, lo borra, lo esconde y el peso de la realidad vuelve a estar en el centro de tu cerebro cuando te despiertas.
No salen las palabras,las frases se ahogan, el lenguaje pierde fuerza. No se acierta con las palabras porque en el fondo no te las crees. Son mejores los gestos, los mimos, esbozos de sonrisas y roces en forma de caricias.Poco se puede hacer. Simplemente estar y ser.
miércoles, 24 de marzo de 2010
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