jueves, 25 de febrero de 2010

Crónica de una boda

Aún no ha llegado el día. Pero falta poco. La fecha no está cerrada. No hay vestido, ni lista de invitados, ni lugar de celebración. La novia no ha pensado en el maquillaje, ni en las flores ni en el vino. No hay cura tampoco, ni lecturas seleccionadas, falta todo pero a la vez nada. Lo más importante está. Se ha tomado la decisión. Y se ha comunicado, que es casi igual de importante, porque supone reafirmación y que no hay marcha atrás. Estoy feliz por mi amiga, porque siempre me ha dado buena espina la evolución de su historia. Me recuerda a la mía. Y sé que va a salir bien.